Sobre el perdón: ¿egoísmo, orgullo o dependencia emocional? Parte III.

 


El perdón también es comunicación


"We are terrible communicators because we refuse to accept the dignity, necessity and complexity of the act of communication", (2019) The School of Life.


Quise comenzar con esta frase debido a la dificultad que muchos tenemos para comunicarnos y también de pedir perdón...y claro, porque de esto va la siguiente entrada de blog.  

En esta tercera parte de la serie, ¿qué es lo que nos cuesta trabajo acerca del perdón? ¿Tal vez el orgullo o el ego? ¿O acaso pedimos perdón sin reflexionar realmente en una falta de nuestra parte y simplemente se trata de una manifestación de nuestra dependencia emocional hacia alguien? ¿Perdonamos por la misma dependencia?

Pensemos lo contrario; pensemos en alguna falta que hayamos cometido…¿por qué pedimos perdón? O mejor dicho ¿para qué pedimos perdón?

Sobre el perdón

De acuerdo con Javier Dale de El País, "perdonar es ante todo una promesa de olvido a cambio de una promesa de no reincidencia", es decir que si no piensas en reparar el daño, solo pides perdón para… ¿sentirte bien? 
Sobre el perdón: ¿egoísmo, orgullo o dependencia emocional? Parte III_Imagen 1
Ilustración por Sandra Sandoval

Para este autor, "es un error esperar que la otra persona nos perdone en el momento en el que nos disculpamos...El perdón es la herramienta necesaria no tanto para superar la situación de conflicto, si no para reparar el marco anterior al conflicto; el de la relación que ha sido dañada de confianza y que no puede recuperarse si el ofensor sigue comportándose igual", (Dale, 2018).

Y bueno, ¿por qué el perdón tiene que ver con el rechazo a aceptar la dignidad, necesidad y complejidad que representa el acto de la comunicación? Porque en las relaciones sociales con rasgos de dependencia emocional dañina y narcisismo, si uno está molesto y el otro pide perdón, se está cayendo en la concepción del perdón como algo vacío. Se "prostituye" el término, la palabra y la práctica humilde de pedir perdón.

Por otra parte, aquel narcisista que no tiene la capacidad de comunicar cómo se siente (y muchas veces no le conviene), cae en el capricho infantil de que la otra parte "entienda" con gestos mezquinos lo que él quiere; posiblemente atención o en muchas ocasiones humillación por parte del otro y con ello, control sobre él.

Dale continúa diciendo que "a veces el perdón es muy banal porque no es consciente de que se ha causado un daño emocional. Así hay una pregunta anterior a cualquier petición de perdón: ¿estoy dispuesto a reparar el daño causado? Si la respuesta es no, el perdón carece de sentido. 

Sobre el perdón: ¿egoísmo, orgullo o dependencia emocional? Parte III_Imagen 2
Ilustración por Sandra Sandoval  


Si me disculpo para sentirme bien se está partiendo de una premisa errónea. Las relaciones se basan en el reconocimiento del otro. Si no lo escucho y atiendo a lo que demanda, no es posible recuperar esa relación", (Dale, 2018).

¿Te suena el término de responsabilidad afectiva? No es nuevo. Tiene que ver con la empatía y el afecto, más no la dependencia u obsesión por el otro, que se manifiesta.

En una relación sana es necesario intentar comprender la ofensa de la misma forma, entre las dos partes. Y para ello es fundamental la comunicación y la empatía. Al respecto, el autor de El País, agrega: 

"Si no hay honestidad en el acto [de pedir perdón] y no se asume una responsabilidad, [el perdón] resulta insuficiente para establecer la confianza y eso causa heridas emocionales, porque no hay un consenso sobre cuáles son los valores comunes. Si dos personas no interpretan de igual modo un hecho, es más difícil que se pongan de acuerdo sobre las causas y consecuencias del mismo.
La empatía es fundamental para llegar a la comprensión de condiciones inescrutables para llevar a cabo el perdón: igualdad entre ofensor y ofendido, intimidad entre ambos, valores comunes y superiores a la relación que mantienen, sinceridad de disculpa y voluntad de reparación. Fuera de tales condiciones pedir perdón se convierte en un protocolo inútil en un significante vacío de significado en un teatrillo que significa el perdón como un fin en sí mismo y no como una herramienta para la relación entre personas. El perdón permite romper la atadura del conflicto que te une a esa persona. 

Cuando en una relación una emoción positiva es reemplazada por una emoción negativa no implica que la relación haya desaparecido sino que persiste en un marco emocional negativo", (Dale, 2018).

 

Sobre el perdón: ¿egoísmo, orgullo o dependencia emocional? Parte III_Imagen 3
Ilustración por Sandra Sandoval

El ego, orgullo y perdón ante una puerta espiritual

Piensa que quien te ha ofendido en tu camino de vida tal vez te hizo daño basado en la ignorancia, el miedo y el dolor. Piensa en los momentos en los cuales tú también lastimaste u ofendiste a alguien que apreciabas. ¿No son tan diferentes o sí? 

Hemos visto que pedir perdón con sinceridad implica una responsabilidad afectiva o empatía hacia el otro. Entender las razones del otro para molestarse y entenderte a ti para pedir perdón, es un paso importante en la senda del autoconocimiento y el conocimiento del otro. Entender por qué actúa como actúa es importante para saber si se trata de un narcisista (con miedo e inseguridad exacerbados), se trata de alguien dependiente emocionalmente o simplemente es alguien como tú con temores e imperfecciones que constituyen a ese ser.

Algo muy claro es que la noble y humilde conciencia del perdón, ya sea que lo solicites o lo otorgues, debe ser atesorado dentro de un marco de cariño, por ti y por el otro. 

Aunque la otredad muchas veces no esté dispuesta a reconocer sus faltas, a comunicarse contigo o a otorgarte el perdón como un absurdo e inútil "castigo", al menos hazlo por ti. Perdónate si haz cometido una falta.

Javier Dale concluye que "perdonar permite zanjar el tema y centrarse en las emociones positivas en el fluir como persona y en conectar de nuevo con uno mismo…Cuando se crea el clima adecuado para poder sacar a la luz el conflicto y resolverlo a través del perdón, se puede conseguir mucho más de lo que se consigue por otros medios porque la relación renace y al fin puedes comprender al otro.

Pero tiene que ser excepcional porque implica el rigor moral de no tolerar una ofensa indefinidamente; todo lo que no sea eso se convierte en una excusa para obtener una licencia para seguir ofendiendo porque siempre se podrá recurrir al perdón imperfecto y eso solo conduce a un lugar: a lo imperdonable", (Dale, 2018).


Sobre el perdón: ¿egoísmo o dependencia emocional? Parte III._Imagen 4
Ilustración por Sandra Sandoval


Suelta lo que ya no es para ti

Este mantra y el agradecer por las experiencias con otras personas, nos enseña a hablarnos y entendernos a nosotros mismos desde el cariño, la autocomprensión e incluso el auto perdón. 

Como conclusión puedo decir que nos cuesta comunicar nuestras faltas y pedir perdón por ellas porque nos hace vulnerables ante el otro. E incluso el otro puede abstenerse de perdonar por su orgullo y ego tras el que oculta inseguridades, mismas que también lo hacen ver vulnerable. Está herido o herida, y probablemente no quiere que los demás lo sepan. 

La buena noticia es que ese dolor nos está avisando de algo en la relación. Pregúntate si te han lastimado, ¿por qué me duele esto que hizo o dijo? ¿Está sobrepasando mis límites? ¿Es algo que dijo con la intención de lastimarme? Si no lo hizo con ese afán, es bueno que se lo comentes en algún momento de calma para aclarar cómo te sentiste con esa persona.

Si por el contrario tú eres consciente de haber cometido una falta hacia alguien, pregúntate algo similar: ¿por qué lo dije o hice? ¿Estaba molesto o molesta realmente? ¿Cuál era mi intención? Si no es la mejor manera de darme a entender o comunicar lo que siento, sería bueno buscar el momento para hablar con esa persona y comunicarle cómo me sentía y solicitar su perdón.

Para tener empatía hay que tener amor por uno mismo y por el otro. Y de ahí se crean los momentos para comunicarse y aclarar las posibles faltas que hubiesen en la relación. De lo contrario, probablemente el ego y el orgullo se antepondrían a la transparencia que requiere el perdón y la comunicación.

En el camino vamos a encontrarnos a todo tipo de personas. Unas más importantes para nuestro crecimiento personal, que otras. Algunas nos traicionarán y a otras traicionaremos. Pero como dice la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez, "el mundo no se va a acabar si quienes queremos dejan de estar. Siempre tendremos ámbitos en los que trabajar, más campos para explorar, más lugares que conocer de los demás, del mundo y en definitiva, de nosotros mismos", (Castro Arbelaez, 2021).

Al soltar y perdonar es entonces cuando podemos decir al otro "yo te elijo" más allá de sentir que "te necesito" porque no dependemos de la otra persona y nuestro ego está lo suficientemente equilibrado para abrazar la libertad del otro y también para permitirnos ver que lo que necesitábamos en todo este tiempo siempre lo hemos tenido entre nuestros brazos.





Otros blogs para curiosear:

Door to soul: El perdón en el crecimiento espiritual y Pon en práctica el perdón

Fuentes:

  1. Castro Arbeláez, María Alejandra (2021) No te necesito pero quiero estar contigo. La Mente es Maravillosa.
  2. Dale, Javier (2018). Por mucho que te pidan perdón solo valdrá si cumple con estas condiciones, El País.
  3. [The School of Life] (24/01/2019) Por qué nadie puede entendernos a menos que hablemos (Why No One Can Understand Us Unless We Speak.) [Video]. YouTube. 


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