Sobre el perdón: ¿egoísmo, orgullo o dependencia emocional? Parte II.

Egoísmo


¿Cómo te hace sentir el descubrir que en ocasiones has hecho algo por los demás pretendiendo que los ayudas únicamente por la razón de querer sentirte bien tú?

 

Sentirte pura(o), necesitado o útil ante las "debilidades" de la otra persona puede ser un rasgo egoísta o una codependencia subyacente.

 

Este sentimiento nubla la visión de lo que puede estar pasando realmente: un abuso bilateral o un descaro inconsciente por aceptar que el otro siga sufriendo e incluso provocar ese sufrimiento mediante la manipulación, con la única finalidad de que te siga "necesitando" para tal vez,  seguir envuelto en una dinámica de soberbia, como en el siguiente ejemplo que cito:

 

"Cuando empezamos a encontrar la felicidad más allá de nuestras amistades, es posible que haya personas que 'exageren o incluso se inventen problemas con tal de mantener la relación, algo que eleva el riesgo de sufrir depresión y ansiedad' ”Drake (2018).




Ilustración por Sandra Sandoval

 


 

Asusta pensar en ello y en lo que podemos ser capaces cuando aceptamos querer y confiar en alguien. Es por eso que en ocasiones les he preguntado a mis más allegados si necesitan a alguien porque lo quieren o quieren a alguien porque lo necesitan para algo.

 

Algo es muy cierto, ya ha sido mencionado anteriormente, todos nos necesitamos para sobrevivir como seres sociales y por tanto, interdependientes. Probablemente en ocasiones hemos sido A o B y Z o Y para alguien...y viceversa.

 

De esta manera, es sencillo caer en las cláusulas que asumimos como obligación: estar disponibles para el otro...sí, esperando que por ese mismo acuerdo bajo el nombre - esa palabra que lo hace destacar en nuestra realidad- que decidan ponerle (amigo, pareja, familia, compañeros, entre otros), el otro nos corresponda.

 

 ¿Egoísta? No. Es algo totalmente naturalizado en nuestra interacción social.

 

El punto aquí es identificar hasta dónde es sano tener nuestras expectativas, para uno mismo y para el otro. Y sobre la importancia de comunicar nuestras necesidades emocionales; de lo contrario las relaciones solo existirían en el frágil velo de nuestro ego, narcisismo y codependencia.

 

"La psicóloga y escritora Carol Topolski señala que a veces, aferrarse a este tipo de amistad es una forma de evitar la madurez. 'La seguridad de lo que nos es familiar resulta muy seductora', afirma",  Drake (2018)

 

 

La comunicación incomoda

 

Sí, es verdad que la comunicación incomoda porque nos hace parecer vulnerables frente al otro, a su vez que nos responsabiliza de nuestras palabras e interpretaciones. Y probablemente porque en medio de una tradición social donde se niega lo que sentimos, se genere un ciclo tóxico de desconfianza por lo que estemos o no dispuestos a comunicar con el otro.

 

Por otra parte, aquella persona "con debilidades" o que "se atreve" a ser vulnerable frente al otro, le confiere un poder a éste que, si tiene un comportamiento narcisista, puede trasgredir los límites de la confianza y destruir.

 

Es por ello que debemos ser cautelosos cuando tenemos la oportunidad de ser confidentes de alguien más, ya que todos nos necesitamos o nos ahogaríamos con nuestras propias palabras.

 

Si logras identificar a una persona narcisista entre tus relaciones más íntimas y decides alejarte, puedes lastimar su ego. Esa persona puede llegar a sentir ansiedad porque pierde el control sobre ti. Siente tu ausencia, el vacío que le genera incluso la poca o nula -pero profunda- interacción que tuviste con ella. Simplemente le hace falta la fuente de donde alimentar su ego. Tú.

 

Por su parte, el individuo narcisista puede tener poder y control sobre ti aunque un tanto limitado, si logras identificarlo. Es cuando comienza la manipulación o la necesidad de inventarse problemas para sí mismo con tal de mantener "viva" la relación, ya que de esa forma trata de mantener el control de tu empatía y su ego al sentirse necesitado como algo que "debe ser".

 

Esto último, a raíz de la denominación que le pudiste haber dado (amigo, pareja, entre otros),  o como una sensación de familiaridad, en pocas palabras, para no sentirse ansioso de encontrar algo más allá de esa relación (salir de sus estado de confort) y mantener a la otra persona al servicio de sí mismo.

 

Ilustración por Sandra Sandoval


Referencias:

 

Drake, Kitty (2018). Puede que tus amigas te estén arruinando la vida, Vice.


[Canal Once] (13/02/2019) Diálogos en confianza (Saber vivir) -¿Soy dependiente emocional? [Video]. YouTube. https://youtu.be/jJY3B7Jty_E



[Sigue en parte III]



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